Estudiantes Atribulados/as

Qué rutina la tuya ¡¿eh?!
Llegás a tu casa y tu cuerpo pide descanso: “Como los estudios me consumen” y ahí vienen las preguntas…
¿Será que vale pena tanto sacrificio? ¡No tengo vida social! ¡¡Mi vida es estudiar, estudiar y estudiar!! No tengo tiempo para mí, las mujeres dicen: Mis uñas están horribles, mi pelo arruinado, Y ni hablar de como estoy engordando…
Y los hombres: no tengo tiempo de hacer un deporte, ir al gimnasio… ¿Y el dinero? Me gasto todo en libros, fotocopias… definitivamente 24H son muy pocas para mí, ¡quiero tanto hacer otras cosas además de estudiar!
Quiero participar del Godllywood/Intellimen, pero ¿en qué tiempo? Si no tengo tiempo ni para mí, ¡imaginate para ese grupo!
No doy atención para mi familia, esposo/esposa, novio/novia… además ¿¿novio/a?? ¡¡Dios me libre!!
¡En primer lugar mi carrera después me preocupo por eso! ¡Mis amistades no me entienden!, ¡¡mi familia menos!!
Quiero tener comunión con Dios, pero vivo cansada/o!! Voy el domingo a la iglesia, pero es el único dia que tengo para descansar, salir, viajar, etc.
Nadie se esfuerza en entenderme, lo que saben hacer es juzgarme y criticarme por las cosas que no hago.
Realmente no saben lo que es ser un estudiante, ¡¡no saben que es no tener tiempo!!
Estas, son algunas de las infinitas cuestiones que pasan por nuestra mente diariamente, y la raíz del problema, generalmente, vos decís, ser la misma: La falta de tiempo. Pensamos que no tenemos tiempo para nada, apenas, para estudiar. Y muchas de las veces el tiempo que tenemos para estudiar no es lo suficiente para hacer apenas eso. Las palabras que nos dicen son siempre las mismas: “¡Vos no hacés nada, apenas estudiás! ¿Cómo aún estudiando tanto no lográs ser el/la mejor de tu sala?¿Cómo que vas mal en los exámenes? ¿Cómo? ¿Qué más en la vida, hacés a parte de estudiar? ¡No cobramos nada de vos! ¡Su única responsabilidad es estudiar!”. Y vos indignada/o pensás: “¡Ah sí, vení a estudiar los libros que estudio para ver si es SOLAMENTE estudiar!”. Pero su decisión es quedar callada/o y estudiar más todavía y acaba perdiéndose en las miles responsabilidades que tiene y no consigue obtener éxito en la mayoría. Y vos, “la/el incomprensible”, te quedás “llorando” por las esquinas, colocando la culpa en aquellos que solo quieren ayudarte.
¿Sabés lo que te está pasando? está pasando que no estás logrando usar el tiempo a favor tuyo, no estás logrando que el tiempo sea tu aliado. ¿Y si vos a partir de ahora empezás a preguntarte cuáles son tus actividades prioritarias, de domingo a domingo, y dividirlas según el día y la importancia de las mismas?
Cuando somos organizados todo acaba fluyendo. Vos podés ser la persona más atareada y cobrada que existe, pero cuando vos decidís organizarte y ordenar muy bien sus prioridades, metas, tareas y horarios TODO lo que vos vas a tener que hacer no va a ser un peso, vas a lograr hacer todo y aún va a acabar sobrando tiempo para hacer aún más cosas que no estaban programadas. ¿No me crees? ¿Qué tal experimentar esa semana organizarse y ponerse reglas? ¡Vos, antes de ser un estudiante sos hombre/ mujer! ¿Cuáles son las reglas de tu nación? (no te olvides que sos la/el presidente de tu vida) Ahh.. ¿Ella no tiene reglas? Entonces es mejor comenzar a tener, al final, ¿qué nación existe sin reglas, sin orden?
Por eso esta semana todos las/los estudiantes que quieren dejar de ser estudiantes atribuladas/os van a tener una tarea que es: organizarse con una agenda, si no tiene, busque comprar una, si ya tiene, mejor, no hace falta que sea algo caro, ni muy avanzado, hay que ser algo sencillo y que se pueda hacer notas.
Semana que viene estaremos orientando en cómo organizarse utilizando una agenda en esta misma página.

2 Comentarios

  1. Jesica

    Muy buena enseñanza.

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  2. Pingback: Tenemos que aprender a usar nuestro tiempo y no dejarlo a merced de los demás. – FJU Argentina

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